
Se ha publicado recientemente un estudio criticando las famosas series televisivas de médicos (House, Hospital Central, Anatomía de Grey…). En dicho estudio se analizaron 327 capítulos y en sólo el 29% la práctica clínica empleada era correcta. La OMS, por su lado, también sugiere que estas series pueden ser contraproducentes, que dan una imagen alejada de lo que es la sanidad, que pueden crear falsas expectativas y que promocionan exploraciones y tratamientos innecesarios.
Tampoco seamos tan puristas…Las series de médicos tienen un objetivo primordial que es el de entretener; y lo hacen presentando las interioridades, sentimientos, amores, alegrías y sufrimientos del ser humano, sólo que en un contexto de médicos y enfermeras, como podría ser el de periodistas o el de maestros. No pretenden ser un manual de formación. Estoy de acuerdo en que siempre existe el típico hipocondríaco que a la mínima que vea que tiene un síntoma de los que salen por la tele se irá a Urgencias corriendo, pero no por ello vamos a cargarnos todas las series médicas. Al contrario, creo firmemente que hay un trabajo de investigación muy importante y duro antes de cada episodio. En concreto en House, hay un equipo de 12 guionistas entre los que hay 3 médicos. Cuando se propone un tema, profundizan en él durante varias semanas hasta que se escribe el guión y se rueda.
Me gustaría saber cómo se han analizado estos 327 capítulos. La práctica clínica no siempre es exacta, depende de la situación, del paciente, de los recursos y todos estos parámetros deben plasmarse en un episodio de 42 minutos. Es difícil valorar si el protocolo clínico utilizado en una serie ha sido el correcto o no, como consecuencia encuentro un poco valiente afirmar que el 71% de las prácticas que sale en pantalla son incorrectas.
Y vuelvo a lanzar un comentario a favor: ¿cómo poner en boca del guapo de George Clooney palabras tan “feas” y conceptos tan incomprensibles para el público de la calle como bradicardia, antitrombina o trombocitopenia? Chapeau por los guionistas.
By: Mª José
La equilibrista