
La falta de tiempo es una realidad para muchas personas en nuestra sociedad actual y la frase “El tiempo es oro” -aunque tópica- encierra una gran verdad. La paradoja es que en estos momentos que en nuestro país hay tantas personas en paro y, que por tanto, se supone que disponen de mucho tiempo libre, nos encontramos con otras muchas personas que no tienen suficientes horas al día para hacer todo lo que quisieran.
Y para satisfacer esta demanda de horas han surgido, mayoritariamente en grandes ciudades, muchas empresas que “venden tiempo”. En realidad lo que hacen es llevar a cabo tareas diversas por cuenta de sus clientes a cambio de un precio la hora. Estos encargos, de los que podría ocuparse un amigo o alguien de la familia, pueden ser tan diversos como realizar un trámite en la administración, hacer la compra, ir a la tintorería, pasear al perro (habitual en muchas películas norteamericanas). El precio, que puede ser de 15 ó 20 euros por hora, francamente no me parece caro. También hay empresas que ofrecen un precio por día o por mes.
Una curiosidad es que en Argentina existe la figura del “colero” que es aquella persona que se ofrece a hacer cola por cuenta de otra, a cambio evidentemente de una remuneración. Incluso estuvieron involucrados en un escándalo financiero cuando su labor era la de comprar dólares para sus “empleadores” en casas de cambio clandestinas.
Supongo que puede llegar a ser válido “comprar tiempo” alguna vez. Y si esta costumbre se hará cada vez más habitual o no, quién puede saberlo. Sólo el tiempo lo dirá…
By: Carme
La mentalista