…igual a OPERACIÓN BIKINI!!!! Ahora que parece se está animando el verano a salir, es cuando todas las féminas con algún kilito de más recordamos que hay que ponerse a dieta, si este verano no queremos acabar con el traje de neopreno en la playa en vez de con ese fantástico trikini del escaparate del CALZEDONIA.
Pero, ¿a que no es nada fácil? Hemos estado todo el invierno con una agenda más aburrida que una ostra y es justo ahora, en la primera semana que vamos en serio dándole plantón a la comida, que nos salen todos los eventos del mundo: bodas, comuniones y bautizos, cumpleaños, comidas de trabajo, cenas de ex-alumnas del cole de las monjas (maldito facebook).
¡Y qué vamos a hacer!, pues ir y aguantarnos, y luchar contra ti misma y contra toda la sociedad que nos tienta continuamente “pues porque comas un canapé de estos no pasa nada, mujer”, “¡que NO! respondes con cara de histérica (muy bien supo transmitir KELLOGS nuestro sufrimiento con aquel spot que escenificaba a un compañero de oficina que le ofrecía alguna chuchería a una chica, y ella que no, y el otro que dale, y ella que no,…. hasta que al final ella gritaba “¿pero que parte del NO no entendéis los hombres?”).
Mirando seriamente en farmacias, TV, revistas, las últimas novedades en dietas de adelgazamiento, ¿qué nos ofrecen?, ¿qué nos venden? SOMATOLINE que “funciona” (faltaría), ALLI que “la mitad de las grasas las eliminas” (¡ja!), BAMBAS REEBOOK “28% + de activación muscular” (será si hago ejercicio). Lo siento mucho pero lo único que funciona es ingerir menos calorías de las que gastamos, pura fórmula aritmética. Claro que yo acabo volviéndome una paranoica contadora de calorías (como también muy bien reflejaba un spot de no me acuerdo qué marca) y cuando veo una copa de vino pienso=120 calorías, trufa=150 calorías, bocata de bacon con queso=200 calorías. Y es que esto de las dietas es un martirio, o sino, escuchen en el siguiente vídeo este “mil calorías” de la mujer de la peineta y las gafas de sol..
By: Cristina Garrote





