
“¿Qué huevos comemos?” o algo así era el título de uno de estos mails/spam que nos van llegando a nuestro mail. En este caso lo leí, pues venía de parte de un conocido.
Cada huevo lleva una numeración. El primer dígito nos indica qué tipo de cría tiene la gallina que nos alimenta:
Código 0 = Ecológicas. Las gallinas pueden salir al aire libre, además son alimentadas con pienso de agricultura ecológica al menos en un 80% y se ha de restringir el empleo de antibióticos así como de otros medicamentos.
Código 1 = Camperas. Se crían en grandes naves industriales, con la posibilidad de salir al aire libre en intervalos de tiempo cortos. No hay control de la alimentación de las aves.
Código 2 = De suelo. Aquí las gallinas están dentro de la nave, pero no en jaulas en batería, sino que pueden moverse libremente, aunque dicha nave está densamente poblada.
Código 3 = Cría en Jaula. Nos aseguramos un huevo XXL, acompañado de una cáscara muy fina y con una yema con poco color. Quizás sea debido a las condiciones en las cuales las gallinas ponedoras “viven”. Jaulas fáciles de limpiar, con acceso continuo a comida y a agua y les separan del estiércol. Lo que no nos dicen es que las hinchan a hormonas para que crezcan más rápido y que den la mayor cantidad de huevos posibles. Su vida comienza en una incubadora, pero la mitad son machos, y los matan al cabo de uno o dos días. Cada año mueren millones. Las hembras son llevadas a jaulas que se apilan unas sobre otras, y los excrementos caen a las de debajo. El hacinamiento es extremo y las condiciones artificiales generan múltiples problemas, incluyendo daños y lesiones en las patas y las plumas por las propias jaulas, se les deforman las patas, el alambre corta sus dedos, forzadas a una vida entera de pie y picarse unas a otras es una de las reacciones para combatir el stress. La industria de los huevos ha ideado un proceso: cortarles un trozo de pico… podíamos seguir pero os recomiendo visitar este sitio.
Mi búsqueda por las tiendas y supermercados, ha dado con huevos de código 1. ¡Sorpresa!: precio igual y hasta a veces inferior, ya que el tamaño es siempre M, es decir más pequeños, pero con yemas color naranja y un sabor a “buena conciencia” que no lo consiguen los XXL.
By: Manu
El hombre bala
PD: Me gustaría tener más información sobre otros alimentos que nos ayude a llevar una vida realmente saludable. Lo puedes dejar aquí abajo en comentarios…






